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La Orquesta de Cámara Sueca actúa en el Kursaal con un programa dedicado íntegramente a Mozart

Actualidad / 8 febrero, 2016

La formación sueca, bajo la dirección de Thomas Dausgaard, actuará mañana martes, 9 de febrero, a las 20:00 en el Kursaal e interpretará dos de las sinfonías imprescindibles del genio de Salzburgo. Completan el programa su Concierto para clarinete, obra que se encuentra entre las más populares de la música clásica y que está siempre presente en el repertorio de cualquier clarinetista.

Mozart compuso sus tres últimas sinfonías (nº 39, 40 y 41) hacia el final de su corta vida, en el fecundo verano de 1788, en el plazo de dos meses. Quizá estaban destinadas a futuros conciertos, pero nunca fueron ejecutadas en vida del autor. La antepenúltima sigue siendo la menos conocida del grupo formado por las seis últimas, y la termina justo tres días antes de la muerte de su hija Teresa. Un período negro en la vida de Mozart: su ópera Don Giovanni triunfa en Praga pero no convence a los vieneses, y la situación económica del compositor es cada día más alarmante.

Tanto la sinfonía nº 39 como la nº 41 son verdaderas obras maestras de una expresividad, dramatismo y densidad nunca alcanzados hasta entonces, y suponen la más plena culminación de la sinfonía clásica y de la obra sinfónica del compositor. El contrapunto y la armonía son explotados con una maestría que se disimula bajo una simplicidad que no es tal. Pese a lo mucho que se ha escrito al respecto, no existe un sentimiento romántico en las últimas sinfonías de Mozart, sino más bien un halo trágico, vehemente y jubiloso. Para él la música era, ante todo, música, por encima de pasiones, desgracias o fortunas.

El año 1791, en el que fallecerá el compositor, es el año de las grandes obras maestras: el último concierto para piano, La Flauta Mágica, el Réquiem, el Quinteto de Cuerda KV 614 … y el Concierto para Clarinete KV 622.  Popularmente conocido por la bella melodía cantabile del segundo movimiento, está dedicado a Anton Stadler cofrade masón y gran amigo de Mozart. Explota al máximo las posibilidades del clarinete, su sonoridad, cuya plenitud es inimitable y a la que solo iguala la ternura y la flexibilidad de un canto que nos hace olvidarnos del virtuosismo. En esta ocasión, será interpretada por Martin Fröst, considerado por muchos “el mejor clarinetista del momento”.

ORQUESTA DE CÁMARA SUECA
Martes, 9 de febrero / 20:00
Thomas Dausgaard
, director
Martin Fröst, clarinete

Sinfonia nº39, W.A. Mozart
Concierto para clarinete, W.A. Mozart
Sinfonía nº41, W.A. Mozart