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El 75 aniversario de la Quincena evocará obras y orquestas de referencia en la historia del festival

Actualidad / 27 julio, 2014

Quincena Musical 2014 KursaalUn 16 de agosto de 1939 la “Sinfonía Inacabada” de Schubert puso las primeras notas a un trayecto musical que este año alcanza su edición nº 75. Aquel “Mes Musical” que tuvo lugar en el Teatro Gran Kursaal, además de revivir los grandes conciertos estivales que antaño se ofrecieran en el Gran Casino, fue el punto de partida de la Quincena Musical de San Sebastián.
Durante estos 75 años de vida de la Quincena muchas obras, orquestas y formaciones han sido claves en el propio devenir del festival. Algunas de ellas serán referencias obligadas de esta nueva edición, la del 75 aniversario, que se celebrará del 1 al 31 de agosto.
El título operístico “La Bohème” y “La Sinfonía Inacabada” de Schubert ejercerán las veces de puente entre aquella primera edición de 1939 y la número 75; entre el desaparecido Teatro Gran Kursaal y el actual Auditorio Kursaal. La partitura de Schubert fue la encargada de inaugurar la andadura del festival en 1939 y será una de las obras que conformarán el concierto de clausura de la presente edición. La popular obra de Puccini, por su parte, es la ópera que se representó en aquella primera edición y será una de las citas ineludibles de este próximo verano. Así mismo el  “Réquiem” de Verdi, que desde su estreno en Quincena y en San Sebastián en 1940 ha estado presente en todos los grandes hitos del festival, volverá a ser una de las grandes citas musicales en la edición de este año. El barroco y el ballet, géneros muy presentes desde las primeras ediciones, volverán a tener un papel destacado en ésta del 75 aniversario.
En cuanto a orquestas y formaciones de mayor presencia en este periodo comprendido entre 1939 y 2014 destacan el Orfeón Donostiarra y la Orquesta Sinfónica de Euskadi. El Orfeón ha participado en Quincena desde la primera edición de 1939 y la OSE desde su fundación en 1982. Ambas formaciones volverán a estar presentes en el Auditorio Kursaal junto a otras orquestas como la Orquesta Nacional del Capitolio de Toulouse, la Filarmónica de Rotterdam o la Budapest Festival Orchestra. Las actuaciones de estas últimas formaciones, si bien son más recientes y menos numerosas, han sido de gran calado entre el público de la Quincena Musical y han dejado una poderosa impronta en los anales del festival.
Auditorio Kursaal
El habitual desembarco sinfónico del Auditorio Kursaal comenzará con dos conciertos de la Orquesta Nacional del Capitolio de Toulouse (1 y 2 de agosto). El primer día la formación francesa contará con el apoyo del Orfeón Donostiarra para abordar “La condenación de Fausto”, una de las partituras más importantes escritas por Héctor Berlioz. El programa diseñado para el 2 de agosto contempla obras del citado compositor francés, Grieg y Mussorgsky, así como la participación de la pianista rusa Elisabeth  Leonskaja. En ambas actuaciones la orquesta será dirigida por su titular Tugan Sokhiev, que desde su primera visita a Quincena en el año 2008, ha desarrollado una gran carrera. El director de origen georgiano continúa con la titularidad de la Orquesta Nacional del Capitolio de Toulouse; ha sido nombrado titular de la Orquesta Sinfónica de Berlín y director musical del Teatro Bolshoi de Moscú.
Otro gran batuta, John Eliot Gardiner, visitará el Auditorio al frente de su Coro Monteverdi, que este año celebra su 50 aniversario, y la Orquesta English Baroque Soloists, que también fue fundada por el reputado director inglés. Con un programa que contempla obras de Bach, Scarlatti y Haendel, la velada del 5 de agosto nos transportará a la más pura esencia del barroco.
La siguiente cita sinfónica programada para el Kursaal vendrá de la mano de la Orquesta Sinfónica de Euskadi (22 de agosto) que, bajo la batuta del maestro alemán Jun Märkl, interpretará el “Egmont” de Beethoven en su integridad. El programa se completará con la Pantomima de “Las Golondrinas”, se cumplen 100 años del estreno de la obra compuesta por Usandizaga, y la Sinfonía nº 3 “Renana” de Schumann.
Una de las sinfonías más personales de Gustav Mahler, la Sinfonía nº 6 “Trágica” que requiere de cerca de 100 músicos para su ejecución, centrará el primero de los tres conciertos (24 de agosto) que ofrecerá la Orquesta Filarmónica de Rotterdam en su tercera visita a la Quincena. Así como en el año 2004 la formación holandesa actuó bajo las órdenes de Valery Gergiev, tanto en el año 2011 como en la presente edición será dirigida por su titular Yannick Nézet-Séguin; maestro canadiense que, recientemente, ha sido nombrado director titular de una de las mayores orquestas estadounidenses, la Orquesta Sinfónica de Filadelfia, y se ha convertido en invitado habitual del Festival de Salzburgo. En su segunda actuación (26 de agosto), y acompañada por el Orfeón Donostiarra, la orquesta ofrecerá el “Réquiem” de Verdi; la obra sinfónico-coral que ha estado presente en todas las grandes celebraciones del festival. Un día más tarde (27 de agosto) la formación contará con la participación del pianista norteamericano Emmanuel Ax para interpretar el sobrecogedor “Concierto para piano nº 1” de Brahms. El programa se completará con “Scheherezade”, la obra de Rimsky-Korsakov basada en “Las mil y una noches”.
La última de las grandes orquestas que este año recalará en el Auditorio Kursaal es la Budapest Festival Orquesta que, al igual que en sus dos anteriores visitas (2009 y 2011), actuará bajo las órdenes del maestro Ivan Fischer. En su primera intervención (30 de agosto) la orquesta abordará dos poderosas sinfonías, la nº 3 y la nº 4, de Brahms. Pero sin duda será la segunda cita, la del 31 de agosto, la que cobrará un significado especial por ser el concierto que pondrá el broche de oro a la Quincena de este año y por ser la velada con la que el festival celebrará sus 75 ediciones de andadura. Para ello la formación húngara ofrecerá un programa con breves, pero no por ello menos interesantes, piezas del repertorio centroeuropeo, entre las que se figura la Sinfonía nº 8 “Inacabada” de Schubert; obra con la que la Quincena inició su trayectoria musical en 1939.
Otra de las partituras que evocará aquella primera edición del festival es “La Bohème” (15 y 17 de agosto), la primera ópera que se representó en Quincena. En esta edición el emblemático título de Puccini contará con la Orquesta Sinfónica de Euskadi y el maestro José Ramón Encinar en el foso. La  producción del Palau de les Arts de Valencia, contará con un reparto en el que destacan nombres como el de Ainhoa Arteta (Mimí), Teodor Ilincai (Rodolfo), Juan Jesús Rodríguez (Marcello) o Elena de la Merced (Musetta). Todos ellos, junto con la Coral Andra Mari y Easo Eskolania, actuarán bajo las órdenes del director de escena Davide Livermore.
En el capítulo dedicado a la danza que desde las primeras ediciones ha estado muy presente en el festival, la compañía de Víctor Ullate, en lo que conforma su primera visita a Quincena, ofrecerá un espectáculo compuesto por cuatro coreografías que han cosechado magníficas críticas (29 de agosto).